Llevo ya unos cuantos años experimentando con las TICs y creo que aplicadas a la enseñanza / aprendizaje de lenguas fomentan una mayor interacción y comunicación entre el alumnado y el profesor, facilitando así la adquisición de lenguas. Pero también creo que es muy importante saber que las nuevas tecnologías están al servicio del aprendizaje y que no son un fin en sí mismas.
Hace ya unos años realicé un curso sobre Moodle y es la plataforma que utilizo normalmente en los cursos regulares. Aquí, los alumnos pueden encontrar contenidos como vídeos, ejercicios de repaso, entrega de tareas o cuestionarios de autoevaluación entre otros. Durante dos años estuve trabajando con los alumnos en un blog colaborativo , pero me di cuenta que generaba un poco de caos entre los alumnos porque a veces no sabían dónde tenían que trabajar, si en la plataforma o en el blog. Además, sólo accedían al blog cuando tenían que hacer alguna actividad obligatoria.
Durante el máster oí hablar del modelo Flipped Classroom y me pareció muy interesante. A veces tenemos muy poco tiempo en clase, especialmente en los cursos de verano, para practicar la expresión / interacción oral. Con este modelo, la instrucción directa la reciben los alumnos a través de vídeos, podcasts... que tienen que trabajar antes de la clase presencial y el tiempo de clase se emplea en interactuar con el alumno reforzando sus conocimientos y aplicando lo aprendido. Bueno, pues aquí me puse manos a la obra para aprender cómo se hacen los vídeos, podcasts, pósters... Qué trabajazo!! Pero mereció la pena porque los alumnos estaban muy motivados.
La verdad es que esto de las herramientas es ponerse y dedicarle tiempo, pero cuando ya tienes manejo con algunas, el resto es más o menos igual.
Pero ya se habla de web 3.0